Los Afganos asesinan a Louis Maxwell: Segunda Parte
Aijalon Muhammad

Click to read the English version of "Louis Maxwell murdered by Afghan Army, Part 2."

Aijalon Muhammad tiembla y llora silenciosamente cuando recuerda la llegada del cadáver de su hermano pequeño al Aeropuerto Internacional de Miami. De 41 años, ojos carmelitas y quijada cuadrada, ella estaba al lado de su padre y dos otras personas mientras un montacargas transportaba un cajón largo de color café por la pista árida. Cuando este se paró, dos hombres en trajes empujaron el sencillo ataúd dentro del coche fúnebre.

Y fue entonces cuando Aijalon leyó las letras grabadas en negro: Maxwell, Louis.

“Quisimos estar presente cuando su cuerpo regresó a Miami,” ella explica conmovida, su cara estrujándose como las olas de mar abierto. “Cuando regresó a su hogar.”

El pasado octubre, Maxwell, quiénes sus amigos y familia llamaban Jay, fue fusilado con un AK-47 en un carretera fangosa de Afganistán después de haber salvado mas de una docena de vidas. (Para detalles de su vida antes de Afganistán, lea la primera parte de esta series). Aunque las autoridades primero anunciaron que terroristas lo habían matado, ahora es aparente que el experto en artes marciales y trompetista de 27 años fue victima de las fuerzas armadas de Afganistán, que están entrenadas y repletas de corrupción.

Desde entonces, Aijalon Muhammad y su familia se han convertido en peones de la burocracia de una guerra complicada que Presidente Barack Obama ha prometido acabar. Y las preguntas que todavía existen acerca de este caso nos llevan hasta los niveles más altos de la Casa Blanca.

Maxwell fue designado a Kabul en Julio del 2009, después de haber cumplido con la Marina Americana y también como guardaespaldas de las Naciones Unidas en el Líbano. El mes siguiente, el presidente afgano Hamid Karzai, respaldado por los Estados Unidos, participaría en una elección histórica cuyas consecuencias amenazaron la estabilidad de su país y la estrategia militar internacional. Su oponente era Abdullah Abdullah, un oftalmólogo que se había convertido en un guerrillero y últimamente en un candidato presidencial quién se postuló haciendo campaña contra la corrupción dentro del gobierno de Karzai y sus conexiones con el contrabando lucrativo de opio.

El joven americano estaba encargado de proteger a 34 monitores electorales, encabezados por el diplomático noruego Kai Eide. Ese Julio, Henry Meza, otro guardaespaldas, recogió a Maxwell en el aeropuerto. Los dos formaron una amistad, y rápidamente chisteaban entre si mismos como hermanos. “Le dije, ‘no se compadre, con ese nombre Maxwell pensé que serías mas grande; pero eres un enano,” Meza recuerda. “Y me eché a reír.”

Durante los próximos dos meses, fortalecieron esa fraternidad. “Yo me burlaba de él por haber participado en la orquesta escolar,” Meza dice. “En este oficio, se hacen amistades bien rápido -- amistades fuertes… El era tremendo tipo. Me cuidaba, y yo lo cuidaba a él.”

Los dos jugaban dominó y fútbol para pasar el rato. Maxwell dormía en un edificio de cal blanca en el centro de Kabul, donde también se quedaban los monitores electorales. De día, llevaba puesto un uniforme de las Naciones Unidas y una etiqueta con su nombre alrededor de su cuello.

A la hora de las elecciones el 20 de Agosto, los monitores se desplegaron por todo el país montañoso. La campaña de Abdullah había recogido ímpetu. El estaba apoyado por la versión afgana de la Hermanos Musulmanes, un grupo radical, y proponía distribuirle mas poder a los líderes tribales. Esto disgustó a los americanos.

En un principio, Karzai ganó 54 por ciento del voto, lo suficiente para reclamar la presidencia indiscutidamente. Pero, entonces la ONU empezó a recibir alegaciones de fraude. Karzai estaba a cargo de la maquina electoral. Y video y fotos de sus partidarios llenando urnas electorales aparecieron. Por lo tanto, el voto de mas de 200 precintos fueron eliminados.

El 19 de Octubre, una comisión especial de la ONU declaró que por lo menos uno de cinco boletos electorales fueron falsificados. Si Karzai quiere ser un líder creíble, la comisión determinó, tendría que postularse para una segunda vuelta. “Esta miseria no tiene fin,” declaró un portavoz de Abdullah en ese entonces.

Fue este suceso lo que precedió al ataque el 28 de Octubre a la pensión Bakhtar donde Louis Maxwell y los monitores dormían.

Hasta este día, nadie sabe exactamente lo que ocurrió. Pero esto está claro: muy temprano esa mañana, dos otros lugares en Kabul fueron atacados con mísiles – el palacio presidencial y el Serena, un hotel lujoso popular con extranjeros.

Maxwell se levantó alrededor de las 5:45 a.m. con una llamada de alguien llamado Ali. El soldado no tuvo tiempo de ponerse su uniforme de la ONU, pero sabemos que se puso su etiqueta de identificación y agarró su HK G36, un fusil de ataque alemán con un cargador de mas de 100 proyectiles. Puede que también haya instalado un francotirador que había comprado con su propio dinero; y después trotó a la azotea.

El caos abundaba. El edificio estaba rodeado de fuego, y explosiones tronaban. Algunos de los bombarderos estaban vestidos como policía afgana. Maxwell respaldaba a los monitores mientras estos se escapaban por la puerta trasera. Dentro de la pensión, los bombarderos tiraron granadas para suicidarses.

Dentro de poco, las llamas tomaron el edificio. En algún momento, Maxwell se cayó, o se tiró de la azotea. Josie, una mujer afuera, gritó por ayuda. Y él logro adelantar a través de las llamas, y la llevó a un lugar seguro.

Pero entonces, a las 7:20 a.m, Maxwell llamó por la radio a Ali, el hombre que lo había despertado: “Ali, Ali, me han herido,” él suplicó.

El radio-operador no lo escuchó y contestó, “Haz clic en el walkie-talkie si estás herido.” Pero, entonces no hubo respuesta más.

Cuando el tiroteo acabó, el cadáver de Maxwell estaba afuera de la pensión. Varios trabajadores de la ONU también fueron encontrados muertos, incluyendo Laurance Mafful, otro guardaespaldas. Por lo menos dos de ellos eran monitores electorales. En total, nueve fueron heridos.

En la televisión, afganos vieron a un portavoz del Talibán tomar responsabilidad por el ataque. Y un soldado afgano fue citado diciendo que había matado a un terrorista árabe, quienes varios pensaron probablemente se refería a Louis Maxwell.

Paul O’Hanlon, un especialista de seguridad de la ONU, le dijo al periódico ingles The Daily Mail lo siguiente: “[Maxwell] peleó con varios bombarderos dentro de la pensión por un periodo de tiempo considerable. El conservó su munición. Estaba lúcido. Si no llega a hacer su trabajo, los bombarderos hubieran perseguido a los monitores, y en vez tendríamos una fila de cadáveres.”

El 5 de Noviembre, Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU, también habló del heroísmo de Maxwell delante la asamblea general. Y ese día anunció que sacaría la mitad de las fuerzas de la organización por falta de seguridad y criticó la demora de las fuerzas afganas en Octubre.

Dos días después, Maxwell fue enterrado en Vista Memorial Gardens en Red Road. Trompetistas de su orquesta tocaron en su honor. La pastora Joy Jackson, amiga de la familia y una tutora de Maxwell, recitó el elogio. Su tema fue: “Misión Cumplida.”

Jackson fue un pilar de fortaleza ese día. Pero muy pronto saldría a la luz que probablemente Maxwell fue asesinado por las propias fuerzas de seguridad de Karzai. Teorías fueron formadas, algunas con bastante evidencia: Soldados lo mataron para robarle su fusil. Karzai ordenó el ataque como venganza por las alegaciones de corrupción. Maxwell fue fusilado desde lejos por soldados mal entrenados que pensaban que él era un terrorista.

Las Naciones Unidas investigaría su muerte, pero también se negaría a publicar sus conclusiones. El Buró Federal de Investigaciones también se involucraría. Parientes e Maxwell recibirían muchas visitas y detalles de las indagaciones, pero hasta hoy en día están desatisfechos.

“No se puede poner en palabras lo que esta familia ha pasado,” dice la pastora Jackson. “Uno trata de confiar, pero no sabe en quien confiar. Uno no sabe quién está ocultando algo o porqué.”

Traducción por Erik Maza.

La semana que viene: la investigación del asesinato de Maxwell.

"El asesinato del soldado Louis Maxwell, Primera Parte."

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